
... Y estaba en la terraza de mi casa, en Villa Pueyrredón, Buenos Aires, Argentina. Con una falda amarilla y con flores de colores que era de mi hermana. Se la "robaba" cada vez que podía. Lo que más me sorprende es que yo creía (estaba convencida) que tenía piernas gordas y que era fea. No me gustaba nada a mi misma. Espero que ahora, que tampoco me gusto, siga igual de equivocada :-)
1 comentario:
se te ve muy bonita, como dicen en las novelas propiamente una chica de barrio, con mas propiedad era en una terraza del departamento dentro de un conventillo, donde abundaba el trabajo y la buena gente.
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