
Ella: Qué noche más fría.
Camarero: Un algo caliente ¿entonces?
Ella: La frialdad del corazón no tiene arreglo.
Su pareja: A vueltas y vueltas con lo mismo, eh? Con menudo muermo me he juntado.
Señor solitario: También puede ser un gin tonic, bueno para el cuerpo y para el alma…
Ella: (gran sonrisa coqueta) Pues sí, un gin tonic para mí, el señor tiene razón…
Su pareja: ¿De dónde sale este pajarito?
Señor solitario: No es necesario faltar. ¿Acaso lo he llamado yo pajarón, a pesar de las pintas que tiene?
Ella: (risa exagerada) Pajarón! Pero si es exactamente cómo lo llamaría yo!
Su pareja: Emma, no pienso aguantarte más, me voy… Emma, que me voy….
(Va hacia la puerta, vacila un poco, la mira y cuando ve que ella no le hace caso, con un gesto de desesperanza o de fastidio… se marcha)
Ella: Se levanta con la copa y camina, sugerente hasta el señor solitario, se sienta a su lado y mientras coge el cigarrillo que él le ofrece: Bueno, parece que ya no hay moros en la costa, ¿cómo dijiste que te llamabas?
Señor solitario: Tony. Emma. Me encanta tu nombre…..
(El camarero se concentra en limpiar una copa con un gran paño blanco)
Camarero: Un algo caliente ¿entonces?
Ella: La frialdad del corazón no tiene arreglo.
Su pareja: A vueltas y vueltas con lo mismo, eh? Con menudo muermo me he juntado.
Señor solitario: También puede ser un gin tonic, bueno para el cuerpo y para el alma…
Ella: (gran sonrisa coqueta) Pues sí, un gin tonic para mí, el señor tiene razón…
Su pareja: ¿De dónde sale este pajarito?
Señor solitario: No es necesario faltar. ¿Acaso lo he llamado yo pajarón, a pesar de las pintas que tiene?
Ella: (risa exagerada) Pajarón! Pero si es exactamente cómo lo llamaría yo!
Su pareja: Emma, no pienso aguantarte más, me voy… Emma, que me voy….
(Va hacia la puerta, vacila un poco, la mira y cuando ve que ella no le hace caso, con un gesto de desesperanza o de fastidio… se marcha)
Ella: Se levanta con la copa y camina, sugerente hasta el señor solitario, se sienta a su lado y mientras coge el cigarrillo que él le ofrece: Bueno, parece que ya no hay moros en la costa, ¿cómo dijiste que te llamabas?
Señor solitario: Tony. Emma. Me encanta tu nombre…..
(El camarero se concentra en limpiar una copa con un gran paño blanco)
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