: La vida que no se puede tocar: experiencias

Cecilia

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martes, 12 de agosto de 2008

Y llegaron las vacaciones....



... empezaron exactamente a las 15 y 30 del viernes 8 de agosto. Apagué el ordenador y limpié de papeles inútiles mi mesa de trabajo a la que no voy a volver hasta el lunes 1 de septiembre. La empresa cerrará dos semanas, pero yo me cojo tres. Me acordé por la tarde más tarde que dejé una manzana sobre la cajonera que tengo debajo de mi mesa. ¿Qué le pasará a la manzana en estas tres semanas? Se lo pregunto a todo el mundo. Hay quienes vaticinan un montón informe de moho y mosquillas volando, quienes hablan de jugos repugnantes cayendo por los cajones y calando mis papeles, pero otros, más optimistas, me hablan de cierta momificación que hará que se vaya secando y quedando como una pasita de uva. En cualquier caso, se la encontrarán los compañeros que vuelvan antes que yo, si es que la ven o yo misma el lunes 1. ¡Qué intriga! Procuro olvidarme de la manzana pero nada, a cada rato vuelvo a verla como esos vídeoartes que están de moda hoy en día en el que vas viendo pudrirse frutas y verduras (creo que lo vi en Londres, en la Tate Gallery). Espero que eso no le ocurra a mi manzanita. Bueno, pues, comenzadas las vacaciones vi que tenía por delante tres semanas de vacío total. ¡Qué vértigo! Qué voy a hacer las tres semanas en las que no tengo nada que hacer y en las que, además, tengo la obligación de disfrutar, pasarla bien, descansar, cambiar de aires, recargar pilas, cambiar el chip, desestresarme.... de solo pensarlo me comenzó a entrar un stress! El viernes por la noche me fui a Las Rejas, mesón de la Plaza Mayor, en el Arco de Cuchilleros, en donde Jose toca el teclado y mis amigos Pilar y José Carlos (y otros que no conozco) cantan para la concurrencia. A medida que va pasando la noche, los demás bailamos también, aunque no es un lugar para bailar, pero ya puestos... Apareció un chino que después supimos que era coreano, que no sabíamos si estaba pedo o pirado pero que hacía muecas y coreografías al lado de los que cantaban. Nos reíamos del chino, que luego resultó más listo que ninguno de los que lo burlábamos. Así es el sitio, aparecen personajes de todo tipo y se crea mucho ambiente. Pilar, como siempre, bordando el "Bailar pegados" y José Carlos "My way", que le sale mejor que a "la voz". El sábado fui a la piscina de la universitaria con mis amigas Asun y Mercedes. Nos pasamos el día hablando de los hijos (de los problemas que dan), comimos por seis euros y nos dimos dos chapuzoncillos. Por la noche nos fuimos Barboza y yo a cenar con Jorge Mennella, era su cumpleaños y nos invitó a un chino riquísimo. Parece que todo iba de chinos en el comienzo de mis vacaciones. La comida china no le sentó muy bien a Barboza y en la casa de Jorge se tuvo que echar un rato a "reposar" mientras Jorge y yo recordábamos viejas canciones, los beatles, Chico Buarque, Caetano.... Bonita noche nostálgica.

El domingo vinieron a comer los padres de Jesús el novio de Inés. Iba a poner mis "consuegros" pero como todavía no se han casado... Ya sé, soy una convencional, lo estoy descubriendo ahora mismo. Hice mi consabido pollo al horno que nunca falla. Todo bien, tranquilo, sin excesivo calor ya que tengo aire acondicionado portátil (lo llevo del salón al dormitorio según necesidad), charla amable y sosegada. Ahí me enteré que el padre de Jesús es muy ciclista, ese domingo ya se había hecho ciento veinte kilómetros. Caray. Y yo que nunca aprendí a andar en bicicleta, todavía me da rabia....

El domingo por la noche, observé que mi tobillo derecho se había hinchado y se había puesto morado, como un huevo, con algo duro dentro. Como no me había torcido el pie, ni golpeado ni nada, al día siguiente fui a urgencias. El médico me examinó y me dijo: "no es nada, se rompió una vena". Ajá, parece que así de golpe, ploc, una vena se rompe porque le da la gana pero no es nada importante, simplemente hay que hacer vida normal, ignorar al huevo morado, no ser aprensivo y se irá disolviendo. Como voy a ir al Pirineo y haré senderismo, le pregunté si me iba a molestar, me dijo que con la bota no, que cuando me encontrara con un arroyito me quitara la bota y el calcetín y lo hundiera en el agua fría pero no más de cuatro minutos porque el efecto vasoconstrictor produce dolor. Me dejó alucinada una vez más, ver patente la fragilidad del cuerpo humano. Bueno, pues por ahí voy con mi vena rota....

Que por cierto no me impide hacer gimnasia con la tabla que me ha puesto Jesús. Justo Barboza (mi querido amigo, pintor e ilustrador afamado) y yo, empezamos a ver cómo estábamos perdiendo tono muscular (que todo se nos va cayendo, en síntesis) y entonces Jesús que es profesor de educación física y monitor de natación y kárate nos ha puesto un entrenamiento personalizado. A Inés también, tal como pueden ver en la foto con la que he ilustrado este post. De aquí a las próximas olimpíadas, es nuestro lema. No es broma, lo hemos tomado muy en serio, incluso Jesús nos ha puesto un calendario en la nevera en el que tenemos que señalar las asistencias.

Y por último, el lunes por la noche, después de pasar por las urgencias, me fui a un curso de cocina que da mi querida amiga Felicidad Noval en su restaurante "A Cuerpo de Rey". El tema era: "Cocina para mileuristas". (Para los que no saben lo que significa, son los que tienen que vivir con mil euros, es decir, ajustarse el cinturón). Preparó aguja de cerdo rellena de ciruelas pasas, macerada con una mezcla de zumo de naranja y especias que sirvió para preparar la salsa, nos enseñó a escabechar y a preparar todo tipo de flanes y de puddings. Todo riquísimo, lleno de gente, dos horas sin parar... un verdadero lujo.

El miércoles 14 me voy al Pirineo Aragonés con mi amiga Pilar Rubiato. A ver qué senderos hacemos, tendré que buscar arroyitos. ;-)

domingo, 13 de julio de 2008

Y tenía veinte años....



... Y estaba en la terraza de mi casa, en Villa Pueyrredón, Buenos Aires, Argentina. Con una falda amarilla y con flores de colores que era de mi hermana. Se la "robaba" cada vez que podía. Lo que más me sorprende es que yo creía (estaba convencida) que tenía piernas gordas y que era fea. No me gustaba nada a mi misma. Espero que ahora, que tampoco me gusto, siga igual de equivocada :-)




martes, 8 de julio de 2008

"De pino en pino"

Hace dos semanas mi empresa (tatum) organizó el famoso evento de verano. Cada año hacemos algo diferente: construcciones por equipos, entrenamiento con Lolo Sáinz y este año..... ¡saltar de pino en pino! Hicimos el nivel 2 y luego un pequeño grupo nos lanzamos al nivel 4. Claro que los demás eran bastante más jóvenes que yo. Aquí se pueden ver mis esfuerzos y el rescate final, ya que no pude terminar el circuito. Pero es que.... ¡quién me manda a hacer esas cosas a mis años!